Chacagiales: el rincón porteño que el mundo miró de cerca y vos todavía podés caminar tranquilo
Entre Chacarita y Colegiales hay un sector sin fronteras oficiales que quedó en el puesto 22 de un ranking internacional de barrios para 2026. Te cuento cómo recorrerlo, qué probar y cuándo conviene ir.
Si alguna vez te bajaste en la estación Federico Lacroze y te tentaste con caminar sin rumbo, te pasó lo que a mí: descubrir que entre Chacarita y Colegiales hay un sector que no figura en los mapas oficiales pero que tiene vida propia. Los vecinos lo llaman Chacagiales, un nombre de laboratorio que mezcla las dos identidades y que, dicho sea de paso, acaba de meter a la Argentina en una lista mundial: el puesto 22 de los 40 barrios destacados del mundo en un ranking de 2026.
Dos puntos para que no te pierdas
- La Plaza Mafalda, en el corazón de Chacarita, con la escultura de la nena de Quino como punto de encuentro.
- El Parque Ferroviario Colegiales, el espacio verde que se ganó la zona y que sirve de referencia para delimitar el área hacia el norte.
- Como llegar: la opción más cómoda es el subte B, bajando en Federico Lacroze o en la estación Dorrego de la línea D, que te dejan a pocas cuadras.
Te lo digo porque es un dato útil y barato: moverte por Chacagiales no te sale casi nada. Con la misma tarjeta SUBE que usás todos los días llegás y te recorrés el sector a pie, sin necesidad de un auto ni de un remise. El barrio tiene veredas amplias, calles arboladas y esa escala baja de Colegiales que invita a caminar lento, mirando vidrieras.
Qué hay para hacer cuando llegás
La oferta se reparte y no se concentra en una sola avenida. Vas a encontrar bares y restaurantes que renovaron la zona, pero también talleres mecánicos, casas bajas, comercios de toda la vida y antiguos depósitos reconvertidos en espacios de diseño. Esa convivencia es, justamente, lo que evaluó el ranking: gastronomía, vida nocturna, comercio independiente, condiciones para vivir y vínculos comunitarios. Los tres primeros puestos fueron para Jongno 3-ga en Seúl, L’Ocean en Rabat y Neos Kosmos en Atenas, y nuestro Chacagiales se coló entre los veintidós mejores del mundo.
Una alternativa menos conocida para el que ya conoce lo clásico
Si Chacarita te resulta conocida de tanto ir a sus bares sobre Corrientes, mi recomendación es meterte por las calles interiores del lado Colegiales. Ahí, a pocas cuadras del Parque Ferroviario, persisten los talleres de oficios y las casas con jardín delantero que le dan al área un aire casi de pueblo. Es el Chacagiales que los rankings internacionales todavía no terminan de medir: el que se vive de lunes a viernes, cuando los turistas no están y los vecinos siguen tomando su café en el mismo bar de hace veinte años.
Como precio de referencia, una salida para dos personas por el área puede rondar los 20.000 a 30.000 pesos si arrancás con un café, almorzás en algún restaurante de la zona y terminás con una cerveza en un bar de Chacarita. Es un cálculo aproximado y depende mucho de lo que elijas, pero sirve para dimensionar que recorrer Chacagiales es una de las experiencias más accesibles que te puede dar Buenos Aires hoy.
Cuándo conviene ir
Si te preguntás cuál es la mejor época para ir, te lo respondo con la experiencia: la primavera y el otoño son ideales. Las temperaturas son agradables para caminar las calles arboladas de Colegiales y sentarte en las mesas afuera de los bares. El verano, en cambio, puede sentirse pesado porque la zona es netamente residencial y no cuenta con grandes centros comerciales con aire acondicionado. El invierno tiene su encanto, sobre todo los fines de semana, cuando los restaurantes reciben a vecinos y visitantes en busca de un guiso bien porteño y un vino de la casa. Sea cual sea la fecha, Chacagiales te espera con esa mezcla difícil de copiar: lo nuevo y lo viejo, lo tranquilo y lo vivo, todo a pocas cuadras del subte.
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