Vida
Dejar el calzado en la puerta: una costumbre chica que puede cambiar la calidad del aire que respiramos adentro
Especialistas de la Cleveland Clinic y un estudio internacional que relevó polvo en 35 países coinciden en que las suelas arrastran hasta el living compuestos que van desde plomo y arsénico hasta polen y bacterias. Una escena cotidiana —la puerta de entrada, un par de zapatillas de goma apoyado contra la pared— se vuelve el primer filtro de un problema silencioso.
Micaela Ferreyra · hace 1 h
La Estrella Noticias