La Estrella Noticias
 Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 +0,32%Dólar MEP $1.531,90 -0,21%Riesgo país 494 pb -1,20%
VIE, 04 SEPT 2026
Turismo

Vino, madera y Recoleta: el hotel porteño que rinde culto al Malbec desde la puerta misma

A metros de la avenida Alvear, un hotel boutique de 29 habitaciones construido por integrantes de la familia Catena convierte cada rincón en un homenaje a la vitivinicultura argentina, con una cava de casi 300 etiquetas y bañeras únicas talladas en Mendoza.

JM
Julieta MoralesTurismo · 4 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Te lo imagino así: caminás por la avenida Quintana, a pocos metros del vértice más chic de la avenida Alvear, y de pronto te topás con una puerta de seis metros de madera de roble francés que pesa tanto que necesitás a alguien que te ayude para abrirla. Esa puerta, que ya de entrada te cuenta de qué se trata el lugar, estuvo hecha con los toneles que alguna vez guardaron vino. Del otro lado empieza un hotel boutique de 29 habitaciones que levantó su identidad entera alrededor del vino argentino. Lo fundó, a comienzos de la década de 2010, gente de la familia Catena, y en 2025 se metió en el puesto 14 del ranking Top 20 Hotels in South America de los Readers' Choice Awards de Condé Nast Traveler, segundo entre los hoteles argentinos de la lista.

Habitaciones que no se repiten nunca

Las 29 habitaciones se reparten en distintas categorías, pero ninguna es igual a la que tiene al lado. Las bañeras se tallaron en Mendoza a partir de una sola pieza de madera, así que no vas a encontrar dos con la misma forma. En el piso doce hay dos dúplex con terraza propia que miran hacia la Basílica del Pilar, y las habitaciones del sexto piso suman sauna seco privado. Desde mayo de 2026 el hotel viene encarar una reforma piso por piso, con la idea firme de no perder la estética que lo caracteriza.

La cava y la mesa

El corazón vinícola del lugar es el bar Verdot, que gira alrededor de una cava climatizada de cuatro metros de largo por tres de altura donde descansan cerca de 300 etiquetas de Mendoza, Salta, San Juan, la Patagonia y La Rioja. Funciona de mediodía a medianoche y ofrece catas guiadas por sommeliers, tanto en formato privado como para grupos de hasta 50 personas. Para la cena se suma Rufino, una parrilla que se abastece en parte de una huerta propia instalada en el subsuelo del edificio. La cocina la firma un especialista en cocina patagónica y los tragos salen de la mano del bartender de Florería Atlántico, el bar argentino que integró el ranking mundial de los 50 mejores del mundo.

  • Piso 8: spa con pileta climatizada, sauna seco y de vapor, y sala de masajes.
  • Sala de reuniones con videoconferencia incluida sin cargo extra, un detalle poco habitual en la hotelería de Recoleta.
  • Alrededor del 80% de los huéspedes son extranjeros, principalmente estadounidenses; la presencia europea crece durante el invierno del hemisferio norte.
  • La estadía promedio ronda una o dos noches.

En el barrio inmediato, la avenida Alvear conserva ese aire palaciego que lo hizo célebre, y a pocas cuadras aparecen el Recoleta Mall, el Centro Cultural Recoleta y el cementerio con su Evita incluida en el recorrido. Si buscás una alternativa menos conocida para sumar a la visita, anoto el Pasaje Rodríguez Peña, una galería comercial con vidrieras antiguas que suele pasar inadvertida incluso para los propios porteños. Como referencia, una noche en habitación estándar arranca cerca de los 350 dólares en temporada alta, y se llega fácil desde cualquier punto de la ciudad: las líneas H y D de subte tienen paradas a menos de cinco cuadras, y los colectivos que bajan por Alvear dejan casi en la puerta. La mejor época para ir es el otoño porteño, entre abril y junio, cuando las parras de Mendoza empiezan a cambiar de color y la ciudad ofrece temperaturas amables para caminar Recoleta sin apuro.

JM

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo