La Estrella Noticias
 Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.550,00 -0,64%Dólar MEP $1.535,50 -0,43%Riesgo país 515 pb +0,98%
VIE, 18 SEPT 2026
Entretenimiento

Un ginkgo, tres épocas y dos monstruos de la actuación: lo nuevo de Ildikó Enyedi

La realizadora húngara, candidata al Oscar con «En cuerpo y alma», vuelve con una película de casi dos horas y media que une a Tony Leung y Léa Seydoux en historias separadas por más de un siglo

LP
Lucía PereyraCultura y espectáculos · 18 DE SEPT DE 2026 · lectura 2 min

La sala huele a madera vieja y a tierra húmeda cuando arranca «El amigo silencioso», la nueva película de la húngara Ildikó Enyedi, y uno enseguida entiende que va a tener que aprender a mirar despacio. La realizadora, que se ganó una nominación al Oscar con «En cuerpo y alma», vuelve ahora con un filme de casi dos horas y media donde un ginkgo del jardín botánico de una universidad alemana hace de hilo invisible entre tres vidas que ni se cruzan ni se buscan.

Tres tiempos, un mismo árbol

Porque la narración salta entre 1908, 1972 y 2020 sin seguir a un solo personaje, sino repartiendo la mirada entre tres experiencias distintas con las plantas. En la primera, la primera estudiante universitaria de la facultad conecta los patrones de las plantas antiguas con la fotografía y se le abre un mundo nuevo. En la del medio, un estudiante cambia su vida mientras aprende a cuidar geranios. Y en la más reciente, un neurocientífico de Hong Kong hace experimentos con bebés y con el ginkgo para entender cómo nos vinculamos con el verde.

Ahí es donde aparecen las dos figuras grandes del reparto. Tony Leung y Léa Seydoux encabezan un elenco que también incluye a Luna Wedler, y la película los pone a circular por esa misma universidad, por ese mismo árbol, en una coreografía de tiempo y silencios que pide paciencia.

Una película para dejarse llevar

Lo que Enyedi propone es un ritmo pausado, casi contemplativo, donde la fotografía, el cultivo y la investigación científica se mezclan con lo que cada personaje le va contando al espectador sin necesidad de grandes declaraciones. No hay golpes de efecto ni revelaciones estridentes: hay una forma de mirar la naturaleza —y de mirarnos a través de ella— que, a mí, me terminó ganando con los minutos. Si uno le entrega el reloj al cine y se sienta a ver cómo crecen las cosas, «El amigo silencioso» devuelve algo que vale la pena guardar.

LP
Lucía PereyraCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo