Tarta de zapallitos sin base húmeda: los secretos para que las portions no se desarmen
La clave está en reducir el agua de los zapallitos, escurrirlos y esperar a que se entibien antes de mezclarlos. También conviene prehornear la masa y dejar reposar la tarta unos minutos antes de cortar.
Te imagino frente a la mesada, con la masa ya estirada y los zapallitos todavía chorreando. Ahí, en ese ratito, se juega buena parte del resultado: si la verdura llega cargada de líquido al relleno, la tarta se desarma al primer corte y la base queda empapada. Por eso, antes de mezclar nada, hay que tomarse el trabajo de cocinar, escurrir y entibiar los zapallitos como corresponde.
El primer paso: cocinar la verdura sin acumular vapor
La técnica empieza en la sartén, no en el horno. Conviene usar una sartén amplia, distribuirla sin amontonar y mantenerla destapada: así el agua que largan los zapallitos se evapora. Si la tapás, el vapor queda adentro y el líquido vuelve a la verdura, que es exactamente lo que después empapa la masa.
- Elegí una sartén grande y trabajá destapado para que el agua se evapore.
- Si ves líquido en el fondo, prolongá la cocción unos minutos o pasá todo por un colador.
- Esperá a que los zapallitos estén tibios antes de sumarlos a los huevos y los quesos.
Mientras la verdura se enfría un poco, podés ganar tiempo con un paso que muchos saltean: pinchar la masa con un tenedor y llevarla al horno unos minutos. Ese prehorneado no es obligatorio, pero ayuda a secar la base y a que aguante mejor el peso del relleno cuando lo viertas encima.
Variantes para cambiarle el sabor sin complicarte
La versión clásica lleva cebolla, zapallitos, huevos, queso rallado y queso cremoso o mozzarella, con la tapa de masa por encima. Pero la receta admite bastante juego: una zanahoria rallada salteada con la cebolla, una taza de choclo bien escurrido para un toque dulce, o unos 150 gramos de jamón cocido en cubos o tiras.
También podés moverte entre los quesos: port salut y fontina funcionan solos o combinados, y un puñado de parmesano rallado o un poco de queso azul le cambian el carácter al relleno. Si no tenés masa a mano, la preparación también se puede llevar al horno en una fuente apenas aceitada; en ese caso, sumá un huevo extra o una cucharadita de fécula de maíz para que la mezcla se sostenga al cortar.
El último truco: dejar reposar antes de cortar
Cuando la tarta sale del horno, viene la parte más difícil: esperar. Cinco o diez minutos de reposo alcanzan para que el relleno se asiente, la humedad se redistribuya y las porciones se sirvan prolijas, sin que se venga abajo la base. Recién ahí vale la pena pasar el cuchillo y acompañar con una buena ensalada verde. Como precio de referencia, con una tapa de masa comprada y los ingredientes básicos se puede armar una comida para cuatro personas por algo así como entre 8.000 y 12.000 pesos en una dietética de barrio del AMBA, dependiendo de la zona y los quesos que elijas. La mejor época para cocinarla es ahora: el zapallito verde de estación está más barato, más firme y mucho más sabroso que el que llega de cámara en pleno invierno.
“¿Qué ingredientes sumarías a esta preparación?”La pregunta que queda dando vueltas
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