Neuquén amanece con -1°C de sensación térmica y cierra el lunes con 21°C bajo un cielo que se termina nublando
La capital neuquina pasó del hielo de la madrugada a una tarde templada y soleada, pero hacia la noche el viento rotará al sudeste con ráfagas de hasta 58 km/h y la temperatura volverá a caer cerca de los cero grados. En el norte provincial, la nieve se hace presente.
Son las ocho de la mañana en Neuquén capital y el termómetro, leído a la sombra del colectivo de la línea 12 que me deja en casa, marca -1°C de sensación térmica. El parabrisas del auto de mi vecina Lucía amaneció cubierto de escarcha, una película finita y brillante que se sacude con la primera pasada del trapo. En la cocina, la pava empieza a silbar mientras el radiador de la estufa todavía empuja el aire frío que se cuela por debajo de la puerta. Así arrancó la jornada más fría de lo que el cuerpo esperaba, en una ciudad que, sin embargo, se prepara para una recuperación térmica que promete dejar atrás el gelo en pocas horas.
La mañana más cruda y una tarde que cambia la cara
El cielo despejado que dejó la madrugada, sin nubes que amortiguaran el enfriamiento, es también el que va a permitir que el sol trabaje a favor durante el día. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) anticipa que la temperatura trepará hasta los 21°C por la tarde, con viento del sudoeste soplando a unos 25 km/h. Esa amplitud térmica, de más de veinte grados entre la mañana y la tarde, es el rasgo central de un invierno neuquino que ya se hizo sentir con fuerza: una mañana que invita a quedarse debajo de la frazada y una tarde que, con un par de capas menos, se transita sin tanto esfuerzo.
Pero el alivio dura hasta que se pone el sol. Hacia la noche, el cielo pasará a estar parcialmente nublado, el viento rotará al sudeste y sus ráfagas podrían alcanzar los 58 km/h, según el organismo. La temperatura volverá a descender y se acercará al grado sobre cero, así que salir después del atardecer requerirá nuevamente el abrigo que a las tres de la tarde parecía innecesario. Mi vecina Lucía, que tenía pensado ir a buscar a su hija al colegio más tarde, ya me avisó por WhatsApp que va a sacar de nuevo el camperón grueso antes de salir.
El norte provincial, bajo un escenario más exigente
El panorama cambia bastante cuando uno se aleja de la capital. En el norte neuquino, Chos Malal tendrá una jornada mucho más dura: la máxima apenas rozará los 4°C y la mínima se ubicará cerca de los 3°C, con nubosidad persistente y alta probabilidad de nevadas en distintos momentos del día. Es uno de los puntos del territorio donde las condiciones serán más exigentes, con un cielo que se mantiene cerrado y un piso térmico que no termina de levantarse.
La zona cordillerana, en tanto, mantiene temperaturas bajas pero más estables. San Martín de los Andes registrará una máxima de 13°C y una mínima de 0°C, con vientos leves y sin precipitaciones previstas. La mañana y la noche serán los tramos de mayor frío para quienes estén en esa área, en una jornada que se parece más a un día clásico de montaña que al vaivén extremo que vive la capital en apenas unas horas.
- Neuquén capital: -1°C de sensación térmica por la mañana, máxima de 21°C por la tarde con cielo despejado, y hacia la noche viento del sudeste con ráfagas de hasta 58 km/h y temperatura cercana a 1°C.
- Chos Malal: máxima de 4°C, mínima de 3°C, nubosidad y alta probabilidad de nevadas a lo largo del día.
- San Martín de los Andes: máxima de 13°C, mínima de 0°C, vientos leves y sin precipitaciones previstas.
- Zapala y centro provincial: temperaturas bajo cero a primera hora y recuperación hasta los 19°C por la tarde, con vientos calmos.
Zapala y las localidades del centro provincial seguirán el patrón general que vimos en la capital: arranque bajo cero, cielo limpio durante el día y una recuperación hasta los 19°C por la tarde, con vientos calmos que facilitan esa mejora. El contraste entre la mañana y la media tarde es, otra vez, la postal que se repite en casi toda la provincia, aunque con matices según la latitud y la altura.
Cuando vuelvo a mirar por la ventana de la cocina, pasadas las nueve, el sol ya empieza a calentar la vereda y la escarcha del parabrisas de Lucía se está derritiendo sola. Es la promesa de una de esas tardes neuquinas en las que uno duda si todavía es invierno. Pero la pava ya dejó de silbar, el radiador empieza a empujar el aire tibio por la cocina, y en la puerta el perchero tiene listo otra vez el camperón grueso para la noche, cuando el viento del sudeste se encargue de recordarnos que este invierno, en Neuquén, se vive dos veces en un mismo día.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
La Estrella Noticias