De las aulas a la montaña: la profesora que ahora guía caminatas por la Patagonia neuquina
Paola Panizoni se recibió de guía de senderismo después de años de organizar viajes escolares. Hoy, junto a su pareja Diego Rovelotti, ofrece salidas combinadas de bicicleta y caminata con paradas para almorzar, merendar y, de paso, aprender algo sobre el lugar que se visita.
Es jueves a la mañana y la cocina de la casa de Paola Panizoni todavía huele a café. Sobre la mesa de madera, junto a una taza de cerámica color crema con bordes desparejos, hay un mapa plegado del norte neuquino con anotaciones hechas a mano: los nombres de los senderos, las horas estimadas de caminata, los puntos de agua. En una de las puntas, sostenido por el mismo mapa, asoma un manual de flora patagónica con las hojas gastadas por el uso. Es el escenario cotidiano de una mujer que hasta hace poco repartía su tiempo entre las aulas y la cordillera, y que decidió unificar las dos pasiones en una sola actividad.
Profesora de Ciencias Económicas egresada de la Universidad Nacional del Comahue, Paola se desempeñó durante años como docente y coordinadora pedagógica en colegios secundarios de la región. En ese rol, organizaba viajes escolares y acampantes para alumnos de distintos niveles. "Acompañar a otros a conocer un lugar nuevo tenía su propio valor, más allá de la logística", reconoce al recordar esos primeros pasos que, sin saberlo, la iban a terminar formando como guía.
Una habilitación que llegó después de décadas en la montaña
El vínculo de Paola con los cerros y los bosques del Neuquén se remonta a la infancia. De chica, las salidas familiares a la cordillera eran parte de la rutina: campamentos, ascensos a cerros, tardes enteras recorriendo el monte. Cuando crecieron las responsabilidades laborales, la montaña pasó a ocupar los fines de semana, primero, y los veranos, después. Hasta que el año pasado, a partir de una propuesta de formación impulsada por la Provincia, completó la capacitación en Junín de los Andes y recibió la habilitación del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén para conducir grupos en caminatas. "Es algo que me apasiona, el tema de la caminata", resume Paola, que a los 51 años dice sentirse empezando una etapa nueva.
El camino hacia la habilitación oficial lo hizo de la mano de Diego Rovelotti, su pareja y director de la agencia Cicloturis Travel, con quien ya venían compartiendo proyectos de turismo aventura. Diego aporta el cicloturismo como columna vertebral del emprendimiento; Paola se sumó desde el senderismo y completó la dupla con su perfil pedagógico. "Nos gusta hacer paquetes de turismo aventura combinados, ofrecer a la gente otras alternativas y conocer otras actividades", explica ella, que cada vez dedica más horas a planificar recorridos que mezclan las dos disciplinas.
Cómo es la experiencia: bicicleta, caminata y una merienda en el camino
- Tramo inicial en bicicleta por caminos rurales del norte neuquino, con paradas para fotografías y observación del paisaje.
- Continuación a pie por senderos señalizados, con ritmo adaptado al grupo y explicaciones sobre flora y fauna.
- Paradas intermedias para almorzar o merendar, con provisión propia o servicio de lonche en establecimientos rurales.
- En invierno, la propuesta se amplía con caminatas con raquetas de nieve en zonas de acumulaciones seguras.
- Opción de combinar la salida con visitas a sitios de interés paleontológico, como Villa El Chocón, donde el paisaje suma una capa educativa.
Villa El Chocón ocupa un lugar especial en la lista de destinos que Paola recomienda. La combinación entre geografía de bardas y mesetas y la riqueza paleontológica del lugar le permite cruzar la caminata con una explicación que, dice, sale casi sola. "Me gusta todo lo que puedo enseñar desde ahí", señala la docente, que todavía se emociona cuando un visitante se agacha a mirar una roca y empieza a preguntar. Esa impronta aparece en cada salida: detenerse a observar, identificar plantas, leer el ecosistema como si fuera un capítulo del manual que tiene apoyado sobre la mesa de la cocina.
Cuidar el entorno: la regla no negociable de cada salida
La otra idea fuerza del trabajo de Paola es el cuidado ambiental. Para ella, salir a la naturaleza implica una responsabilidad concreta que se traduce en gestos simples pero firmes: llevarse los residuos, no dañar la flora ni la fauna, minimizar el impacto de cada paso. "Tenemos que devolverle un poquito de todo lo que le sacamos", repite, con la misma convicción con la que corrige una cuenta en el pizarrón. La frase, dice, la escucha de boca de quienes vuelven a casa después de una jornada: muchos neuquinos descubren destinos que tienen a pocas horas y que, sin una guía como Paola, jamás se habían animado a visitar. Es, en definitiva, el mejor reconocimiento para una profesora que eligió la montaña como segundo aula.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
La Estrella Noticias