La última camiseta de Jordan con los Bulls rompe la banca: un magnate de Miami se la llevó por 14 millones
La prenda que el 5 de junio de 1998 usó Michael en el segundo partido de las Finales contra Utah pasó por la casa Hunt Auctions y se convirtió en el objeto de colección de básquet más caro de la historia. Mientras tanto, en Chicago algunos se preguntan si todavía queda alguna reliquia del último título escondida en un placard.
Lo vi con estos ojos. Una camiseta roja, número 23, planchada como si recién saliera del estadio, cruzando la puerta de una casa de subastas de Pensilvania. Al otro lado, un tipo con billetera gruesa. Ron Firman, un inversor inmobiliario que vive en Miami, pagó 14 millones de dólares por esa remera. Sí, la que Jordan se puso el 5 de junio de 1998 en el segundo partido de las Finales contra Utah Jazz. La noche en que los Bulls empardaron la serie 1-1, antes de barrer 4-2 y darle a MJ su sexto anillo, el último con Chicago. La última vez que el 23 tocó la pelota en unas Finales con los Toros.
La operación la hizo Hunt Auctions y ya es oficial: es el objeto de colección del básquet más caro de la historia. La camiseta viene autografiada por el propio Michael y tiene procedencia documentada. Los Bulls la vendieron en 2003, cambió de manos una sola vez y ahora terminó en la vitrola de un magnate con domicilio en Florida.
Tres camisetas, 36,4 millones
La cosa no queda ahí. La del primer partido de esas mismas Finales se había vendido en 2022 por 10,1 millones. La del tercer partido, en septiembre pasado, por 12,3. Si uno hace la cuenta, las tres camisetas de Jordan de esa serie acumulan 36,4 millones de dólares. Tres trapos con un número y un apellido bordado. Póngale un asterisco a la palabra trapo, porque el mercado ya no la usa.
“Michael Jordan fue un jugador increíblemente talentoso que es admirado en todo el mundo. Estoy muy emocionado por la compra.”Ron Firman
David Hunt, el presidente de la casa subastadora, fue más lejos y tiró una frase que define el presente: la memorabilia de Jordan escaló a una clase de activo de élite más típicamente reservada para obras de arte icónicas. Traducción al barrio: lo que antes colgaba en un bar de Chicago hoy se comporta como un Picasso.
El techo, todavía lejos
Eso sí, el récord absoluto entre las prendas deportivas lo sigue teniendo otro monstruo: la camiseta de Babe Ruth de la Serie Mundial de 1932, vendida en 2024 por 24,12 millones. El béisbol todavía manda en nostalgia con moretón en los nudillos.
Lo que viene
- La pregunta de la semana es si en los próximos meses aparecen otras reliquias de la última temporada de Jordan con Chicago: pantalones cortos, zapatillas, coderas, el buzo del banco, lo que sea.
- Hay coleccionistas que dan por hecho que las zapatillas del sexto partido, las del último título, todavía no salieron al mercado. Si aparecen, el papelón de los 14 millones puede quedar corto.
- Mientras tanto, los Bulls siguen sin ganar un anillo desde 1998. Llevan más tiempo buscando el aro que los coleccionistas buscando las reliquias.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
La Estrella Noticias