La canción que se llevó el crédito: "Power Ballad" ya se puede ver desde el sillón
La película con Paul Rudd y Nick Jonas que pone sobre la mesa un tema incómodo del negocio musical llegó al streaming y abre preguntas sobre autoría, éxito y aquello que elegimos postergar.
El aire del salón donde una banda de bodas afina sus instrumentos tiene algo de mediodía de domingo: globos desinflados, copas todavía a medio servir y una versión de “Don’t Stop Believin’” que sobrevive a los novios más distraídos. Esa es la postal que abre Power Ballad, la película que en Hispanoamérica se conoció como “Letras robadas” y que acaba de incorporarse al catálogo de HBO Max después de su paso por las salas. La dirige John Carney, el mismo de “Once” y “Sing Street”, y por eso la música acá no suena a decoración: suena a motor de la historia y a manera de mirar a los personajes.
Un músico de casamientos y una estrella del pop
Rick, interpretado por Paul Rudd, es un tipo que alguna vez soñó con ser figura del rock y terminó cantando covers en recepciones de Dublín. En uno de esos eventos se cruza con Danny, un artista pop al que da vida Nick Jonas, y entre ambos surge una química creativa que los lleva a escribir juntos. Lo que empieza como una colaboración puntual se vuelve el centro de sus carreras, hasta que una de esas canciones se transforma en un éxito internacional y el crédito por la composición no incluye el nombre de Rick.
El conflicto, simple y conocido por cualquiera que haya leído una nota sobre disputas de autoría, sostiene la película durante algo más de hora y media: no se trata de un thriller ni de un drama legal pesado, sino de una comedia dramática musical en la mejor tradición de Carney, donde las canciones aparecen en el momento justo y los personajes se van revelando mientras cantan. Rudd compone un personaje entrañable, de esos a los que uno quiere abrazar y sacudir al mismo tiempo, y Jonas le pone a Danny una vulnerabilidad que desarma.
Me quedé pensando en algo que la película dice sin gritarlar: cuántas veces firmamos nuestros mejores temas a medias con alguien y no lo contamos, cuántas veces el crédito se decide en una oficina y no en un ensayo. Power Ballad no resuelve eso con moraleja, lo deja flotando, y por eso me parece una de esas películas que se recomiendan sin explicar demasiado: hay que verla.
- Disponible en HBO Max tras su paso por salas.
- Protagonizada por Paul Rudd y Nick Jonas, bajo la dirección de John Carney.
- La trama gira en torno a una canción exitosa y la autoría que queda afuera de los créditos.
- Dura algo más de hora y media y combina comedia, drama y música.
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