Cinco alfajores argentinos para los que nunca tienen suficiente dulce de leche
Un especialista que lleva más de 3.500 pruebas recorrió kioscos, fábricas y locales de barrio para armar una selección de marcas donde el relleno manda. Hay opciones desde 4.300 pesos y se consiguen en Buenos Aires, Lanús y Villa Lynch, con envíos a todo el país.
Te imaginarás la escena: parado frente a la góndola del kiosco, dando vuelta el alfajor para leer la letra chica del, tratando de adivinar si por fin te tocará uno que no traiga una línea miserable de dulce de leche. Si esa escena te resulta familiar, esta nota es para vos. En la Argentina se consumen alrededor de 12 millones de alfajores por día y el dulce de leche supera los tres kilos por habitante al año, así que el debate sobre cuánto relleno es suficiente se reaviva en cada esquina.
Hernán Montes de Oca lo sabe bien. Es jurado en certámenes del rubro y creador de la cuenta Probando Alfajores, y después de más de 3.500 pruebas recorrió kioscos, fábricas y locales de barrio para armar una lista muy puntual: cinco alfajores artesanales donde el dulce de leche no es un detalle, sino el verdadero eje del producto. Acá te cuento los cinco, con precio de referencia y cómo llegar a cada uno.
Los cinco elegidos
- La Vaca Lechera (San Telmo): 95 gramos totales con 50 gramos de relleno saborizado. Hay versiones con ron, coco, frambuesa y menta, entre otras. "Las galletas son muy tiernas, parecen una tortita, el dulce de leche predomina bastante", describe Montes de Oca, que destaca la variante de ron como la más lograda. Precio: 4.500 pesos por unidad, en los locales de San Telmo y por su tienda en línea.
- Arroyito (Villa Lynch): dos líneas bien diferenciadas. Una con 70 gramos de dulce de leche y otra que llega a los 100 gramos de relleno sobre 120 gramos totales. "La aventura tiene un actor principal, el dulce de leche, totalmente apto para golosos", resume el especialista. La docena del modelo clásico se consigue a 37.400 pesos en su tienda en línea, con puntos de venta en todo el país.
- Chocolatería de especialidad en Palermo (Soldado de Independencia 947): un formato más pequeño, tipo bombón, con cobertura de chocolate belga. "Son alfajores más chicos, con mucha cantidad de dulce de leche, donde este mismo juega un papel fundamental junto a sus coberturas de chocolate, para no ser tan empalagoso", explica Montes de Oca. Cada unidad vale 5.000 pesos.
- Zendem (Lanús): 80 gramos de dulce de leche por unidad, con galleta y cobertura de chocolate. "El dulce de leche que usan es muy rico; acá los golosos estarán felices, porque abunda demasiado siendo muy participativo", señala el especialista. Los clásicos parten de 4.300 pesos y se distribuyen por toda la ciudad.
- Villa Madero: 100 gramos totales con 80 gramos de relleno. Montes de Oca destaca que "el dulce de leche genera una buena atracción a las papilas gustativas y tienen una buena textura", aunque la descripción del material de base queda incompleta en cuanto a precio y puntos de venta, así que conviene consultarlos en redes para confirmar valores antes de ir.
Si te inclinás por La Vaca Lechera, anotalo: los locales están en San Telmo y también se puede comprar por la tienda en línea, con envíos a todo el país. La de Arroyito, en tanto, sale de Villa Lynch pero tiene distribución en comercios de distintos puntos del país. La chocolatería de Palermo queda en Soldado de Independencia 947, a pocas cuadras del parque Las Heras, una buena excusa para combinar el paseo con la merienda. Zendem se consigue en Lanús y en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires, y Villa Madero se mueve sobre todo por redes sociales, donde conviene pedir el contacto directo al fabricante.
Como alternativa menos conocida me quedo con La Vaca Lechera en su versión de ron: es una marca que no tiene la masividad de otras pero trabaja el dulce de leche saborizado con un resultado muy particular, y se consigue a un precio razonable para lo artesanal que es. Si te copa la idea de probar algo distinto, empezá por ahí.
En cuanto a la mejor época para ir, te digo algo que sirve para todo el país: el alfajor es de estación todo el año, pero si querés una experiencia más amigable, los meses frescos (de abril a septiembre) le sientan mejor al dulce de leche, que se luce más cuando no hace calor extremo. Si vas a las tiendas de San Telmo o Palermo, sumá el paseo de fin de semana: caminar el barrio con un alfajor en la mano es, probablemente, una de las mejores formas de entender por qué en la Argentina se comen 12 millones por día.
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