Central se subió al trono de la Supercopa y la final terminó a las piñas en Santiago del Estero
El Canalla le ganó 3-1 al Pincha en el Madre de Ciudades, con un penal de Di María tras la intervención del VAR. El encuentro se desmadró: hubo golpes entre jugadores, Verón contra Herrera y aplausos irónicos en la premiación.
A mí siempre me gusta arrancar por el gesto. Y el gesto, en este caso, fue una sonrisa sarcástica de Juan Sebastián Verón desde la platea, aplaudiendo lento mientras Darío Herrera señalaba el punto del penal. Esa imagen, más que el 3-1 final, fue la postal que dejó la final de la Supercopa Internacional en Santiago del Estero.
El partido, hasta que se desbocó
El Canalla fue justo ganador: marcó tres goles y fue más que el Pincha en el Madre de Ciudades. Pero la historia se empieza a escribir de verdad cuando el VAR llamó a Herrera por un contacto de González Pirez sobre Copetti en la entrada del área. Penal que Ángel Di María cambió por gol, y a partir de ahí todo se encendió.
Estudiantes se fue del partido con tres reclamos puntuales: ese penal, una infracción de Elías Verón sobre Adolfo Gaich que pedía segunda amarilla, y una mano de Ignacio Ovando dentro del área que el árbitro no sancionó. De hecho, apenas después de la falta sobre Gaich, Almirón decidió sacar a Verón, que ya estaba amonestado.
Del campo al túnel: la noche se desmadró
Lo que arrancó en la cancha terminó en el túnel. Hubo empujones, golpes entre jugadores de uno y otro lado y un clima que se cortaba con cuchillo. La Brujita Verón bajó de la platea a recriminarle al juez y hubo que separarlo para que no se fuera a las manos. Después, en la premiación, cuando Tapia le entregó las medallas a Herrera y sus asistentes, los jugadores del Pincha respondieron con aplausos irónicos, en una postal que se va a recordar.
Igual, el final tuvo gesto noble: Verón saludó a Central por el título. Quedaba el sabor amargo del juego, y el interrogante del que ya había antecedentes: en los play-offs del Clausura, los propios jugadores de Estudiantes habían recibido de espaldas a Central, después de que la AFA lo proclamara campeón de la Tabla Anual a fines de noviembre de 2025. Aquella vez ganó Estudiantes con gol de Cetré. Ovando había calificado ese recibimiento como una "falta de respeto". Ahora Central se tomó revancha con el trofeo en la mano.
- 3-1 de Rosario Central sobre Estudiantes en el Madre de Ciudades, por la Supercopa Internacional.
- Di María marcó el penal que Herrera sancionó tras el llamado del VAR por una falta de González Pirez a Copetti.
- Estudiantes reclamó además una segunda amarilla para Elías Verón y una mano de Ovando dentro del área.
- Hubo incidentes en la cancha y en el túnel, con golpes entre jugadores y la salida de tono de Verón con el árbitro.
- En la premiación, los jugadores del Pincha aplaudieron con ironía cuando Tapia le dio las medallas a la terna arbitral.
Ahora sí, lector: el domingo próximo Central recibe a Newell's en el Gigante de Arroyito, el clásico rosarino. Con el trofeo en el bolsillo y la bronca del rival todavía fresca, pinta para noche caliente. Yo voy a estar en la tribuna, como siempre.
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