Barra Baja, el lugar de Sevilla donde el steak tartar se sirve sobre tuétano caliente
El cocinero Rafa Liñán abrió en pleno centro una carta corta y al carbón que se ordena por producto: ostras, verduras, carnes y dulces. Entre los clásicos que nunca se van está el tartar de retinta que llega dentro de un hueso abierto con tuétano atemperado. Una recorrida por lo que ofrece la casa y qué conviene pedir.
Si alguna vez bajás por la calle Javier Lasso de la Vega, en el centro de Sevilla, y ves una puerta discreta con gente esperando, probablemente estés frente a Barra Baja. Te cuento lo que vas a encontrar del otro lado, porque vale la pena llegar con idea de qué pedir.
El restaurante es chico y tiene dos formas de sentarse: mesas o una barra que mira directo a la cocina abierta. La diferencia es pura experiencia: si te toca barra, ves al equipo terminar los platos y tenés el horno de carbón a pocos metros. Si preferís conversar sin el ruido de la cocina, vas a mesa. La decisión cambia el viaje.
Una carta pensada por producto, no por secciones
Detrás de los fuegos está Rafa Liñán, un cocinero que arma su propuesta alrededor del producto andaluz y que combina preparaciones crudas, curadas, fritas y a las brasas. En lugar del clásico entrante-principal-postre, la carta se lee por tipos de producto: ostras, verduras, pescados, carnes y dulces. Algunos platos rotan según estación; otros llevan en la carta desde el principio.
“El steak tartar se prepara con carne de vaca retinta del Bajo Guadalquivir, picada a cuchillo y condimentada. Lo distinto es la base: llega en un hueso abierto con tuétano calentado previamente en el horno. La carne queda cruda y fresca; el tuétano atemperado aporta grasa al bocado.”Rafa Liñán, cocinero
El propio Liñán recomienda hundir el tenedor hasta el fondo y comer carne y tuétano juntos. Así, el calor de una parte modifica el conjunto sin cocinar la carne. Es una de esas preparaciones que explican por qué vale sentarse en la barra: ver cómo abren el hueso y lo acomodan en el plato es parte del plato.
Qué más probar y cuánto sale
- Mariscos al carbón: ostras a las brasas con mantequilla de Jerez y almejas salvajes con mantequilla de ajo y amontillado. La vieira curada con gazpachuelo cítrico es la opción menos obvia y funciona como entrada compartida.
- Verduras: la berenjena frita con miso blanco y castañas de cajú es de las que más sorprenden, sobre todo si no sos muy de verduras.
- Tartar sobre tuétano: el clásico de la casa. Conviene pedirlo a principio de la comida, para que el tuétano llegue bien caliente.
- Vinos: la selección pone el foco en etiquetas andaluzas y pequeños productores, aunque hayrepresentation de otras zonas.
- Postre: el limón helado con pistacho caramelizado y ganache de chocolate blanco es el cierre.
- Presupuesto aproximado:ENsén: jamón, ostras y tartar, más vino, pueden moverse entre 60 y 90 euros por persona, según lo que pidás y si compartís o no. Como referencia, las ostras arrancan en torno a los 4 euros la unidad y el tartar se ubica en el rango alto de la carta.
Como alternativa menos conocida dentro de la propia carta, yo me inclino por la vieira curada con gazpachuelo cítrico: es fresca, tiene tensión y no la pide todo el mundo. Si te copa el fuego, las almejas salvajes con mantequilla de ajo y amontillado son una mesa servida con olor a brasa que no se olvida desde adentro.
La mejor época para ir es entre octubre y abril, cuando Sevilla afloja en calor y la barra se disfruta sin apuro. En verano la ciudad sigue siendo preciosa, pero conviene reservar temprano y aceptar que el horno de carbón pone la sala a 30 grados antes del mediodía.
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