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MIÉ, 07 OCT 2026
Vida

Mark Hyman y la rutina diaria que, según dice, sostiene las defensas del cuerpo

El médico de familia repasó con la productora Emma Krebs qué hábitos priorizar —sueño, alimentos frescos y manejo del estrés— y aclaró cuándo conviene moverse y cuándo parar. Sobre la vitamina D, pidió medir antes de suplementar.

MF
Micaela FerreyraSociedad · · lectura 4 min
Mark Hyman y la rutina diaria que, según dice, sostiene las defensas del cuerpo

Son las siete de la mañana y, en la pantalla, Mark Hyman aparece con la taza de café todavía en la mano, listo para empezar una charla que termina volándose por completo de lo que uno esperaba. En lugar de una lista de suplementos, lo que propone es algo bastante más parecido a la vida cotidiana: acostarse y levantarse a la misma hora, cocinar con ingredientes frescos, mover el cuerpo y tomarse en serio el estrés que se acumula sin que nos demos cuenta. Lo dijo en una conversación con la productora Emma Krebs, y lo que dejó flotando fue una idea simple, casi de manual: el sistema inmunológico no se cuida con un frasco, se cuida con la rutina.

Hyman, médico de familia y fundador de The UltraWellness Center, arrancó por lo básico. Describió al sistema inmunológico como esa vigilancia interna que se ocupa de virus, bacterias y otras amenazas que aparecen a diario, y señaló que hay cuatro factores que, según sostuvo, lo pueden desordenar: dormir mal, estar estresado, llevar una vida sedentaria y tener problemas intestinales. "El descanso insuficiente, el estrés acumulado, el sedentarismo y los problemas intestinales pueden afectar esa respuesta", resumió durante la charla. La frase funciona como una advertencia, pero también como un mapa de lo que vino después.

Dormir, moverse y bajar un cambio

El primer hábito que puso sobre la mesa fue la regularidad del sueño. No se trata, aclaró, de una cuestión de cantidad solamente, sino de mantener horarios estables para acostarse y levantarse. Después mencionó al ejercicio como otra columna del cuidado, y ahí hizo una distinción que a cualquiera que entrena le puede servir: si aparecen síntomas leves —un poco de cansancio, algo de goteo nasal—, la recomendación fue reducir la intensidad y reemplazar la rutina por una caminata o un trabajo más suave. En cambio, frente a una gripe o un malestar importante, el consejo fue directo: descansar y evitar el esfuerzo.

Entre las prácticas para el manejo del estrés mencionó tres que, dijo, le funcionan: la meditación, el yoga y los ejercicios de respiración. No las presentó como soluciones mágicas, sino como herramientas para que el cuerpo no se pase semanas con el sistema de alerta encendido.

La cocina como punto de partida

En la cocina, el planteo fue volver a lo de siempre: preparaciones caseras, ingredientes frescos y, sobre todo, color en el plato. Hyman destacó las verduras de distintos colores, los alimentos fermentados y la fibra prebiótica, a la que describió como "alimento para los microorganismos intestinales". En la vereda de enfrente ubicó a los grandes volúmenes de dulces y productos procesados, que según advirtió pueden colaborar con el desequilibrio que después termina pasando factura.

"Destacan las verduras de distintos colores, los alimentos fermentados y la fibra prebiótica, que describió como alimento para los microorganismos intestinales", señala el material de base, que también advierte sobre una alimentación con grandes cantidades de dulces y productos procesados. La referencia a la cocina parece menor, pero en la charla de Hyman ocupa un lugar central: es, dice, donde se decide buena parte de cómo responden las defensas.

Vitamina D: medir antes de suplementar

Sobre la vitamina D, Hyman fue claro en un punto: la prioridad es conocer los niveles propios antes de pensar en tomar algo, porque las cantidades necesarias varían de persona en persona. El estudio al que hizo referencia fue publicado en 2022 y utilizó registros de Clalit Health Services, en Israel. Esa investigación encontró que los valores inferiores a 30 nanomoles por litro se asociaban con una mayor probabilidad de cuadros graves de COVID-19. Lo que no demostró, y vale la pena repetirlo, es que el déficit fuera la causa ni que los suplementos previnieran internaciones o muertes.

  • Valores de vitamina D por debajo de 30 nanomoles por litro se asociaron con mayor gravedad.
  • El estudio no estableció relación causal entre el déficit y los cuadros severos.
  • Tampoco evaluó si los suplementos prevenían hospitalizaciones o muertes.
  • La recomendación de Hyman fue medir antes de decidir una suplementación.

Sobre el final de la entrevista, el médico también enumeró suplementos y preparaciones que utiliza personalmente, y aclaró que algunas de esas intervenciones no estaban listas para recomendarse de manera general. Esa aclaración es clave: separa lo que es su práctica personal de lo que, según dijo, puede sostenerse como pauta para cualquiera. La lectura que queda es que no hay un atajo único —ni una pastilla, ni un alimento milagroso—, sino una combinación de hábitos que, sostenidos en el tiempo, parecen marcar la diferencia. Vuelvo a la escena del principio: Hyman con la taza en la mano, hablando de horarios de sueño, de verduras de colores y de aprender a frenar cuando el cuerpo lo pide. Una rutina, en definitiva, bastante más humana de lo que uno esperaba escuchar.

MF

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