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JUE, 15 OCT 2026
Vida

La huerta en pie de guerra: cómo armar un botiquín casero contra plagas sin gastar de más

Con la llegada del calor, los hongos y los insectos salen a escena en los jardines. El INTA recomienda preparados simples con ortiga, ajo, cáscaras de naranja y cebolla para mantener a raya las plagas sin recurrir a agroquímicos.

MF
Micaela FerreyraSociedad · · lectura 3 min
La huerta en pie de guerra: cómo armar un botiquín casero contra plagas sin gastar de más

Me acerco al galpón de casa, abro la puerta y el olor a fermento me pega de lleno: mi vieja tiene un tacho tapado con una tela mosquitera y, adentro, un kilo de ortiga infusionándose en diez litros de agua desde hace casi una semana. Es el preparado que repite cada primavera, cuando el jazmín del fondo empieza a llenarse de pulgones y el limonero muestra las primeras hojas amarillentas. Esta vez le pedí que me explicara paso a paso cómo lo hace ella y qué otras recetas caseras recomienda el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para proteger el jardín sin productos químicos, una alternativa que en los últimos años ganó adhesiones entre quienes buscan opciones más naturales para sus huertas.

La lógica detrás de estos preparados es bien simple, y tiene que ver con los ciclos del jardín. Con la primavera aparecen los hongos, que se disparan cuando el calor y la humedad se dan la mano en los meses templados. Más adelante, en el verano, el ambiente se vuelve más seco y ahí son los insectos y los ácaros los que aprovechan la mayor abundancia de frutos para alimentarse. Por eso el INTA sugiere usar estas recetas sobre todo como prevención y en los primeros estadios del problema: sirven para mantener las poblaciones en un nivel que no cause daño significativo, aunque no reemplazan a los químicos cuando el ataque es severo.

Antes de empezar: tres reglas que ahorran dolores de cabeza

  • Usar siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica. Los metálicos pueden liberar elementos tóxicos para la planta y arruinar todo el preparado.
  • Preparar los macerados en un lugar ventilado y sin luz solar directa, para que la fermentación se desarrolle parejo y no se corte el proceso.
  • Colar muy bien el líquido antes de pulverizar: cualquier resto sólido puede tapar la boquilla del rociador y terminar en una discusión con el pico del pulverizador a las once de la noche.

Las recetas que recomienda el INTA, una por una

  • Purín fermentado de ortiga: un kilo de ortiga fresca (o entre 100 y 200 gramos si está seca) en diez litros de agua. Se deja fermentar a la sombra entre 7 y 12 días, revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas. Antes de aplicarlo se diluye en la misma cantidad de agua. Sirve contra pulgones y hongos, y como beneficio extra aporta nutrientes al suelo. Eso sí: conviene manipular la ortiga con guantes para evitar la picazón.
  • Macerado concentrado de ajo con alcohol: una cabeza entera de ajo licuada, medio litro de agua y medio litro de alcohol. Se deja siete días en la heladera, se filtra y, al momento de usar, se diluyen 100 ml por litro de agua con un poco de jabón blanco neutro como adherente. Actúa contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos.
  • Cáscara de naranja hervida: se hierve la cáscara de una naranja en medio litro de agua durante diez minutos. Sirve contra pulgones y cochinillas.
  • Macerado de cebolla: se dejan reposar dos o tres cebollas medianas en agua hirviente durante hasta 48 horas. Funciona para pulgones y hongos.
  • Infusión de ruda y salvia: en proporciones iguales, sin fermentación, para controlar pulgones.

Vuelvo al galpón y destapo el tacho de mi vieja: la ortiga ya dejó de burbujear, así que mañana lo cuela y lo guarda en bidones rotulados. Cada uno en su casa sabe que la primavera no perdona, pero con un poco de paciencia, ingredientes de cocina y un pulverizador cargado al atardecer, es posible tener el jardín a salvo sin abrir un sobre de agroquímicos. Es, en definitiva, una manera más barata y amable de convivir con lo que la propia quinta nos ofrece.

MF

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